Misión

Restaurar la vida a una tradición milenaria

La Fundación Esenia trae un aire de frescura, amor, sanación y bendición a la humanidad, porque otra forma de estar en el mundo es posible en armonía con el hombre y la naturaleza. Hoy, esta antigua forma de vida renace de sus cenizas para revivir este movimiento ancestral y devolver la dignidad a todos los seres.

Misión

Abrir las puertas a todos aquellos que quieran descubrir el camino de la Luz en el mundo y recoger ofrendas para apoyar los proyectos globales de la Nación Esenia.

Objetivos

Dar a conocer, difundir, despertar una nueva religión universal con amor, entusiasmo, alegría, sabiduría, verdad, en una comunicación pura, sencilla y accesible a todos y preservar la naturaleza y la vida en todas sus manifestaciones.

La elección es suya

Estamos lanzando una campaña de recaudación de fondos para lograr esta misión, este trabajo global. Muchos países están dispuestos a construir estos espacios sagrados donde se tiene en cuenta a toda la familia, donde reina la armonía, donde se manifiesta la dulzura de la vida y el respeto de las generaciones, donde todos (niños, adolescentes, padres, abuelos e incluso bisabuelos) podemos vivir juntos.

Participar en la Misión

En el amanecer de una adopción unánime de inteligencia artificial, los esenios vienen a ofrecer una inteligencia alternativa. Esta inteligencia no es nueva; sin embargo, ahora asume un nuevo cuerpo de manifestación. Para los esenios, el hombre es el instrumento de muchas inteligencias. Elige la inteligencia con la que quieras vivir. Tu elección determinará tu forma de vida, el camino que tomará y la verdad que determinará tu futuro.

Una elección entre dos formas de vida

Todos entendemos la automatización de ciertas tareas repetitivas, las redundancias cíclicas y la necesidad de sentirse cómodos para vivir en la tierra de la forma más agradable posible. Pero la inteligencia que automatiza esta vida no debe convertirse en la mente gobernante que controla nuestro trabajo, salud, familia y dinero. La sutileza de la elección no radica en la lucha contra la inteligencia artificial, sino en la elección entre dos formas de vida: una vida totalmente controlada por una inteligencia artificial, o una vida con la gran y digna inteligencia universal.